Existen dos formas básicas para aplicar el pigmento. Se puede aplicar sólo como una sombra de ojos usando las brochas habituales de maquillaje para obtener un resultado similar, no obstante, la durabilidad de un pigmento siempre será superior a la de una sombra y permanecerá inalterada durante más tiempo.
La otra forma es aplicarlos humedecidos y el efecto de esta técnica es mucho más intenso, para humedecer el pigmento puede utilizarse un pincel ligeramente pulverizado con agua o una solución a base de glicerina que algunas firmas cosméticas han popularizado como un complemento independiente, tal es el caso del mixing medium de Mac, pero puede hacerse igualmente mezclando tres partes de glicerina por una de agua.